El entendimiento arqueológico de la historia de Monte Albán se base en la cronología cerámica creada por Alfonso Caso, Ignacio Bernal y Jorge Acosta, este trabajo se titula La Cerámica de Monte Albán (1967). La cronología cerámica de Caso utilizó números romanos para correlacionar estratigraficamente los materiales cerámicos, comenzando por el número I para referirse a la etapa más temprana del sitio y sucesivamente hasta el número V para referirse a la etapa más tardía. Investigaciones posteriores encontraron errores con esta cronología lo cual dio como resultado que Marcus Winter, Cira Martínez López, Robert Markens, y Michael Lind propusieran una nueva cronología utilizando los nombres: “Pe, Nisa, Tani” para establecer las fases. A continuación se presenta una tabla de las cronologías que actualmente existen al igual que la establecida por Caso (fuente: Winter 2011).
